En Londres se llevaron a cabo protestas contra la legislación de inmigración que busca facilitar la estadía de migrantes, pero que es criticada por sindicatos y sectores sociosanitarios por el riesgo de explotación laboral.
Los partidarios de los cambios argumentan que buscan reducir la migración y aliviar la presión sobre los servicios públicos, mientras que los opositores advierten sobre el agravamiento de la presión sobre el personal y la falta de respeto en la atención social.