Surge una incompatibilidad en la apertura de los celulares secuestrados en el marco de la investigación. Se menciona la policía de Córdoba y la división de Delitos Complejos, pero también se habla de un "error involuntario" al abrir los dispositivos.
Se compara esta situación con el caso Loan, donde la intervención de abogados de Buenos Aires fue rechazada y se advirtió que la causa quedaría en Córdoba, sugiriendo un posible intento de controlar la información y el avance de la investigación.
Se enfatiza la tragedia de los niños desaparecidos como Liam, de quienes no se sabe nada, contrastando con el caso de Agostina, donde al menos se conoce el trágico final, aunque esto no representa un cierre para la familia.