Una grave irregularidad en la investigación del femicidio de Agostina sale a la luz: un colchón manchado de sangre fue encontrado secándose en la terraza de la casa donde se presume ocurrió el crimen.
El colchón, que se cree pertenecía a la habitación donde dormía Faceta y donde Agostina fue asesinada, fue hallado en la terraza cuatro días después del crimen, lo que levanta sospechas sobre la eficiencia y celeridad de la investigación.
Los investigadores sospechan que el colchón fue lavado para ocultar evidencia, y que la realización de pruebas con luminol posteriores al lavado podrían haber sido menos efectivas.
Este hallazgo se suma a las dudas sobre la actuación policial y la recolección de pruebas en la escena del crimen.