El precio del petróleo experimentó un crecimiento importante, con el Brent alcanzando los 94,68 dólares por barril y el WTI los 91,84 dólares. Esta suba se atribuye a la incertidumbre generada por los ataques y las tensiones entre Irán y Estados Unidos.
Por otro lado, el dato de inflación en Estados Unidos fue del 4,2%, generando preocupación y la posibilidad de que la Reserva Federal (FED) suba las tasas de interés, lo que podría impactar en el crédito y la economía global.