Se cuestionó la gestión de los fondos del FMI, señalando que a pesar de los miles de millones de dólares prestados, las rutas y el asfalto siguen en mal estado, los salarios docentes son bajos y los trabajadores no mejoran sus condiciones.
Se afirmó que la deuda contraída es impagable y que el ajuste se aplica a áreas sensibles como la educación y la salud, mientras se descuida la inversión en infraestructura. Se advirtió que esta situación puede generar un estallido social.