Martín Redrado propone reducir a la mitad los impuestos al trabajo (del 18% al 9%) para impulsar el consumo y la recaudación vía IVA. Sugiere también una revolución en infraestructura para bajar costos logísticos y mejorar la competitividad, y un acuerdo de federalismo fiscal con las provincias.
Plantea que estas medidas, junto con la eliminación de retenciones a las ganancias, harían la economía más viable y fomentarían la formalización. Critica el enfoque actual en medidas financieras en lugar de productivas.