Se plantea la problemática de los influencers, como Martita Ford, que viajan a Estados Unidos con visa de turista para generar contenido para redes sociales, especialmente en el contexto del Mundial 2026.
Se advierte sobre la delgada línea entre el turismo y el ejercicio de actividades laborales no permitidas, lo que podría acarrear deportación. Se destaca que, a diferencia de Argentina, en EE.UU. la regulación sobre este tipo de actividades es más estricta, dejando un "gris" legal que puede ser sancionado.