Un turista brasileño se arrojó al agua en las Cataratas del Iguazú para recuperar su celular caído, ignorando las advertencias y prohibiciones del parque. Fue sancionado con prohibición de reingreso a los parques de ambos lados (brasileño y argentino).
Se le considera una persona inconsciente y un mal ejemplo, ya que el parque cuenta con personal especializado para este tipo de situaciones. La administración de ambos parques emitieron comunicados recordando la prohibición de cruzar barreras de protección.