Andrés Riesnick expresa indignación ante la inacción estatal y la falta de políticas efectivas para la alfabetización en Argentina.
Denuncia que, a pesar de saber desde hace 30 años que los métodos fonéticos permiten que el 95% de los chicos aprendan a leer en primer grado, no se implementan los manuales correctos ni se empodera a los docentes. Critica al progresismo por negar la ciencia en este ámbito, comparándolo con el negacionismo de la derecha sobre el cambio climático.
Menciona a Agustín Laje y su libro "La generación idiota", señalando que, si bien Laje defiende la familia tradicional, no aborda la problemática de la alfabetización desde una perspectiva científica.