Andrés Riesnick profundiza en la relación entre abandono paterno, genética y depresión infantil, señalando que la influencia de la genética puede ser un factor clave.
Explica que en familias monoparentales, la propensión genética del padre al abandono y a la depresión puede ser heredada por los hijos, y que este factor genético podría explicar en gran medida la mayor probabilidad de depresión en estos niños, más allá del simple hecho del abandono.
Riesnick concluye que tanto la derecha, con su visión de familia tradicional, como la izquierda, que evita el debate genético, no abordan adecuadamente esta compleja problemática.