Se discutió la efectividad de la terapia cognitiva conductual (TCC) y se mencionó una experiencia personal relacionada con la esquizofrenia y el suicidio de un tío en la década del 80.
Se criticó la negación del componente genético en corrientes psicológicas del pasado (conductismo y psicoanálisis), que atribuían la esquizofrenia a factores ambientales como la "madre esquizofrenizante".
Se afirmó que la evidencia actual demuestra la importancia del componente genético en trastornos psiquiátricos, a diferencia de las teorías que ponían toda la responsabilidad en el ambiente.