Un estudio científico internacional liderado por el King's College de Londres analizó el ADN de 700.000 personas y descubrió 74 zonas genéticas relacionadas con síntomas graves de ansiedad. Sin embargo, la genética solo influye en un 6% en la probabilidad de sufrir ansiedad severa.
Los expertos remarcaron que los factores del día a día, como problemas económicos, entorno social, estrés laboral y situaciones traumáticas, son los que realmente definen si una persona desarrollará este trastorno, más allá de la predisposición genética.