Se abogó por la defensa del "libro de texto" (manuales) como herramienta fundamental para la enseñanza explícita de contenidos.
Se mencionó la experiencia de Portugal, donde el exministro de Educación Nuno Crato promovió la vuelta a los manuales para mejorar la calidad educativa.
Se criticó el abandono de los manuales en Argentina, a pesar de su utilidad para guiar el aprendizaje de manera estructurada y clara.