Mientras Estados Unidos enfrenta desafíos en la adopción de vehículos eléctricos, a nivel global la tendencia continúa. En Asia, África y América Latina, el encarecimiento de los combustibles fósiles impulsa la electromovilidad, especialmente con la oferta de precios asequibles de los fabricantes chinos.
Nepal, a pesar de ser un país pobre, posee la segunda mayor flota de autos eléctricos del mundo, ya que destina gran parte de su presupuesto a la compra de petróleo, haciendo de la electromovilidad una solución viable. Las exportaciones chinas de vehículos eléctricos están creciendo rápidamente fuera de los países industrializados.
Fabricantes como Kia han visto un crecimiento del 30% en sus modelos eléctricos y planean lanzar nuevos modelos. Honda se enfoca en vehículos híbridos como paso intermedio hacia la electrificación, una estrategia exitosa para Toyota, cuyas ventas de autos en EE.UU. crecieron un 79% en el último trimestre, ganando cuota de mercado.