Estados Unidos ha revivido su confrontación comercial con China al incluir nuevas empresas tecnológicas en su lista negra, alegando colaboración con el ejército chino y riesgos para la seguridad nacional.
Entre las empresas señaladas se encuentran gigantes como Alibaba, Baidu y BYT. La inclusión en esta lista no impone sanciones directas, pero prohíbe al gobierno estadounidense contratar con ellas o adquirir sus productos y servicios.
Esta medida se produce a menos de un mes de la reunión entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump, y a pesar de los intentos por mantener un diálogo. Beijing ha respondido a estas acciones, aunque el contenido específico de su respuesta no se detalla.