Se reiteró la crítica a corrientes psicológicas que niegan el componente genético en trastornos como la esquizofrenia y el autismo, culpando a las madres (concepto de "madre heladera").
Se señaló que estas teorías, a pesar de estar superadas, aún tendrían influencia en la enseñanza de la psicología en algunas facultades, como la UBA.
Se planteó la necesidad de debatir estas posturas y buscar enfoques más actualizados y basados en evidencia científica.