El consumo muestra una leve caída del 0,8% en los primeros cuatro meses del año, con una recuperación en el último mes, lo que impide hablar de una crisis generalizada. Sin embargo, la tendencia negativa en el comercio se atribuye en parte a la creciente popularidad de las compras online, que reducen la necesidad de visitar locales físicos.
A pesar de la caída en el consumo, no se observa una crisis que lleve al cierre masivo de comercios. Los locales en galerías, incluso, muestran alquileres que superan el valor de las expensas, una situación insostenible para los propietarios.
La desocupación de locales comerciales es un problema que afecta a toda la ciudad, perjudicando a propietarios, vecinos y comerciantes. Ante esta situación, los propietarios se muestran dispuestos a negociar y escuchar contraofertas para mantener sus propiedades ocupadas.