La caída del consumo en Mar del Plata se refleja en una baja interanual del 5,8% en las ventas de mayo, duplicando la cifra de abril. Rubros como indumentaria y calzado son los más afectados.
En una zapatería del microcentro, tras media hora de espera, no se concretó ninguna venta a pesar de las promociones y descuentos ofrecidos. El propietario, Jorge Tarassi, califica la situación como una "masacre económica".
La falta de poder adquisitivo de los clientes y la devaluación de la moneda impactan directamente en el comercio minorista, llevando a cierres y peligro de cierre de locales.