Se consultó a los clientes sobre sus cábalas y promesas para ver los partidos del Mundial.
Una clienta prometió no comer harina por un mes, mientras que otra consideró correr en bikini hasta el Obelisco. Se repartieron pulseritas de la suerte.
Se consultó a los clientes sobre sus cábalas y promesas para ver los partidos del Mundial.
Una clienta prometió no comer harina por un mes, mientras que otra consideró correr en bikini hasta el Obelisco. Se repartieron pulseritas de la suerte.