Un ataque con drones en la ciudad de Sidón, al sur de Beirut, ha causado pánico en la región. El ataque, dirigido contra un parking, dejó dos personas muertas, aún no identificadas como combatientes de Hezbollah o civiles.
La escalada de violencia se produce tras una jornada de más de 70 ataques el día anterior, que dejó casi una treintena de muertos. Actualmente, se reportan 12 fallecidos y se teme que la cifra aumente debido al intercambio de cohetes entre Hezbollah e Israel.
Hezbollah ha reivindicado un ataque contra un cuartel general en la localidad de Debel. La ciudad de Tiro también ha sido duramente castigada, con nuevos ataques esta mañana que han provocado más muertes y destrucción. La zona cristiana de Tiro ha sido incluida en los objetivos de guerra, lo que ha llevado a la población a abandonar la ciudad.
La situación en el sur del Líbano es de inseguridad generalizada, con la incertidumbre de si algún lugar es seguro.