En medio de las crecientes tensiones en Medio Oriente, Israel intensifica su ofensiva en Líbano, realizando bombardeos contra el sur del país que han dejado al menos una docena de muertos. Los ataques, que incluyen el uso de drones, se concentran en las zonas de Navatille y Tiro, y han traído de vuelta el pánico a ciudades como Sidón. Hezbollah, por su parte, también ha reivindicado ataques contra cuarteles israelíes.
La situación se agrava con el intercambio de cohetes entre ambas facciones. La corresponsal en Beirut informa que la zona cristiana de Tiro ha sido blanco de ataques, provocando el desplazamiento de la población y aumentando la destrucción. La escalada de violencia complica aún más las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, ya que Teherán condiciona cualquier acuerdo a un cese de los ataques en Líbano.