Nora, una vecina y madre, expresa su dolor y consternación por el caso Agostina, sintiendo que las mujeres no son valoradas y que hay mucha gente implicada, con una posible connivencia con el poder.
Considera que no son solo tres los implicados y que hay más gente "arriba". Su sentido común le indica que es imposible que nadie haya escuchado o visto nada en la casa donde supuestamente ocurrió el desmembramiento, a pesar de que se dice que había muchas reuniones y movimiento.
Cree que hay mucha gente metida en el asunto, y que la casa funcionaba como un "aguantadero". Agradece a Moria por darle espacio para expresar su opinión como vecina.