Una de las víctimas del robo en Isidro Casanova levantó las manos mientras los delincuentes se dirigían a una camioneta, donde se encontraban su esposa e hijo.
Las mujeres, muertas de miedo, tardaban en abrir la reja para refugiarse.
Una de las víctimas del robo en Isidro Casanova levantó las manos mientras los delincuentes se dirigían a una camioneta, donde se encontraban su esposa e hijo.
Las mujeres, muertas de miedo, tardaban en abrir la reja para refugiarse.