Manifestantes expresan su preocupación por el aumento del precio de la carne y la dificultad de acceso para los trabajadores y jubilados.
Se critica al gobierno actual por la exportación de carne y la poca disponibilidad para el consumo interno, comparando la situación con décadas pasadas y la gestión de Cristina Kirchner.
Se menciona que la reforma laboral quita tiempo a los trabajadores y que la carne se ha vuelto inalcanzable, afectando el consumo histórico de asado los fines de semana.