Se debate el sistema de alquiler y coproducción de espacios de streaming en Aptra. Surge la duda sobre si las producciones pagan por el uso del estudio o si es una coproducción.
La discusión se intensifica al preguntarse si una persona con prohibición de ingreso a Aptra, como Pilar, podría acceder a un streaming allí, generando interrogantes sobre los controles y permisos de acceso a las instalaciones.