Se explica la importancia de los patrones hemáticos para determinar la secuencia de los hechos en una escena del crimen, citando al estudioso cubano Israel Castellano.
Se utiliza el caso de la muerte de Nisman como ejemplo para ilustrar cómo los patrones hemáticos pueden revelar si un cuerpo fue movido o si la escena fue manipulada.
Se enfatiza que cada patrón de sangre, ya sea estático, dinámico, escurrimiento o arrastre, proporciona información crucial sobre lo sucedido.