El Papa Francisco vivió un momento emotivo al visitar la cabina de un avión de Iberia durante un vuelo de Madrid a Barcelona. Acompañado por la copiloto Ángeles Hernández, el Sumo Pontífice mostró gran interés y diversión, interactuando con la tripulación y observando los controles de vuelo.
El Papa, quien aparentemente tenía alguna experiencia previa con aterrizajes, confesó que era la primera vez que despegaba en una cabina. La copiloto describió la experiencia como "increíblemente emotiva", destacando la cercanía y la sonrisa del Papa, quien se mostró como "un chico" fascinado por la tecnología aeronáutica.