La copiloto de Iberia, Ángeles Hernández, relató detalles de la experiencia de tener al Papa Francisco en la cabina de un avión durante un vuelo de Madrid a Barcelona. Hernández describió la emoción de transportar al Santo Padre y cómo se preparó el vuelo con antelación.
El comandante Pablo solicitó autorización al Vaticano para invitar al Papa a la cabina, recibiendo una respuesta afirmativa. Durante el vuelo, el Papa compartió momentos con la tripulación, mostrando gran interés y curiosidad. Hernández transmitió al Papa las preocupaciones y bendiciones de familiares y amigos, recibiendo a cambio sus oraciones.
La tripulación también compartió con el Papa fotografías de sus familias, las cuales fueron bendecidas por él. La experiencia fue descrita como única e inolvidable, destacando la sencillez y humanidad del Papa Francisco. La participación de un F-18 en la escolta aérea añadió un elemento de asombro a la travesía.