Un comunicado conjunto emitido por 22 países occidentales, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, condena los "planes letales" de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, la Fuerza Quds y el Ministerio de Inteligencia y Seguridad iraníes.
Se les acusa de orquestar ataques, complots y actos hostiles en Occidente, y se señala la conexión entre los servicios de inteligencia iraníes y redes criminales internacionales.