Ante una tormenta, se recomienda buscar resguardo en bahías o golfos si se navega cerca de la costa. En caso de no ser posible, se aconseja fondear, estirar el ancla y reducir la velocidad para que el buque resista mejor el temporal.
Los buques de la Armada cuentan con apoyo meteorológico de una central, pero el pronóstico general requiere ser complementado con la decisión del metrólogo a bordo. Se detalla que el sistema sinóptico dominante es de baja presión, inferior a 970 hectopascales, con circulación del este, esperando que se mantenga así durante el día.
Esta información es crucial para que el jefe científico pueda diagramar sus actividades diarias según la evolución del pronóstico.