El cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha afirmado haber atacado la quinta flota estadounidense en Bahréin, en respuesta a bombardeos previos de Estados Unidos contra objetivos iraníes.
Según medios oficiales iraníes, los ataques estadounidenses habrían dañado una antena de telecomunicaciones en Sirik y destruido depósitos de agua en Shask. Tras el anuncio iraní, el Ministerio del Interior de Bahréin activó sirenas de alarma y pidió a la población mantener la calma y dirigirse a lugares seguros.
La escalada de tensión se produce en un contexto de creciente confrontación en el Golfo Pérsico, donde Irán ha advertido que cualquier embarcación que intente atravesar el Estrecho de Ormuz será considerada un objetivo militar. Estados Unidos, por su parte, ha desmentido versiones sobre ataques a sus buques.