Funcionarios iraníes anunciaron que si hay protestas contra la delegación de Irán durante el primer partido del Mundial en Los Ángeles, el equipo se retirará y volverá a Tijuana.
Este anuncio surge como una medida de seguridad ante la posibilidad de manifestaciones en contra del país, que mantiene una tensa relación con Estados Unidos.
Los partidos de Irán se jugarán en Estados Unidos, dos en Los Ángeles y uno en Seattle, lo que aumenta la preocupación por posibles incidentes.