Se cuestionan los estrictos controles migratorios en Estados Unidos para las delegaciones que participan en el Mundial, especialmente para selecciones como la de Irak y Uzbekistán, cuyos miembros fueron interrogados exhaustivamente.
El caso del arquero de Irak, que pasó 7 horas en interrogatorio, y los controles a la selección de Uzbekistán, generan preocupación sobre posibles inconvenientes para el ingreso de delegaciones, incluyendo a Irán, que debutará próximamente.
Se compara la situación con la Argentina, donde se perciben controles más laxos, y se enfatiza la importancia de la seguridad interna de cada país.