La investigación sobre la trata de personas y explotación sexual en boliches y whiskerías revela una conexión entre estos locales y la captación de menores.
Los vecinos alertaron sobre la presencia de menores en el lugar y la posible relación entre Berlier y Soledad, quien estaría a cargo del bar. Se sospecha que Berlier captaba menores para llevarlos a lugares como Huachitas Bar, donde se descubrió la presencia de camas para explotación sexual, incluyendo violaciones a menores.
Se menciona que estos locales, a menudo con fachada de bar, ocultan redes de trata y prostitución. La justicia investiga las conexiones de Berlier con estos negocios y la posible participación de menores en actividades de explotación sexual.