La Policía Nacional de España desarticuló una red criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres vulnerables, en su mayoría de origen latinoamericano.
La organización captaba a las víctimas mediante falsas promesas y las trasladaba a clubes para explotarlas. Se liberó a dos víctimas y se detuvo a 11 integrantes de la red.
Se destaca la importancia de abordar tanto a los explotadores como a quienes consumen estos servicios.