Durante un partido entre Hungría y Kazajistán, la "Spider Cam", una cámara aérea utilizada para tomas cinematográficas, sufrió un desperfecto mecánico y cayó cerca del campo de juego.
El incidente, que provocó humo y la rotura de cables, generó alarma ya que la cámara, que pesa entre 25 y 30 kilos, cayó a pocos metros de un camarógrafo y de la zona donde se encontraban los jugadores y el árbitro. Afortunadamente, no se registraron heridos.
Tras solucionar el desperfecto, el partido continuó con normalidad. Este es un hecho inédito en la historia del deporte.