El hallazgo en el meteorito lunar demuestra que la Luna sufrió un impacto de asteroide tan potente que perforó su corteza, creando un cráter de más de 30 kilómetros. Este cataclismo coincidió con otras dos colisiones masivas en la Tierra y Vesta.
La confirmación de este triple impacto simultáneo, lograda mediante una técnica de datación precisa, ofrece una ventana única para comprender el bombardeo masivo de meteoritos que transformó la superficie de los cuerpos celestes en la juventud de nuestro sistema solar.