Lorna Evans abordó la posibilidad de viajes a Marte y la Luna, planteando la idea de misiones sin retorno debido a las limitaciones de tiempo y tecnología.
Sugirió que, aunque pueda sonar drástico, la expansión de la humanidad a otros planetas es necesaria a largo plazo debido al eventual consumo del sol.
Evans también mencionó la existencia de personas dispuestas a emprender estos viajes, incluso con la certeza de no poder regresar.