La discusión se adentra en la formación de la Constitución de 1853 y los conflictos que rodearon su implementación.
Se explica que la necesidad de una constitución surgió de la debilidad de la Confederación Argentina y el poder concentrado en Buenos Aires, que controlaba la aduana y el puerto. La derrota de Rosas en la Batalla de Caseros por Urquiza marcó un hito, pero la Constitución de 1853 no fue firmada por Buenos Aires, que se mantuvo como un estado aparte.
Se mencionan las posteriores batallas de Cepeda y Pavón, y la complejidad de determinar quién resultó vencedor, destacando la inteligencia de Urquiza al retirarse estratégicamente y permitir la consolidación del Estado Nacional bajo la influencia de Buenos Aires, aunque eventualmente este Estado superaría la lógica provincial.