Se presentó el testimonio de una empleada de ferretería que atendió a una pareja sospechada de estar involucrada en el femicidio de Agostina. La mujer relató que la pareja llegó al local el 25 de mayo al mediodía y compró materiales de construcción.
La empleada describió a la pareja como clientes normales, y señaló que la mujer hablaba por teléfono con supuestos albañiles para consultar sobre los materiales. Indicó que el auto en el que se movilizaban estaba limpio, contradiciendo versiones previas que afirmaban que estaba sucio.
La testigo también mencionó que el hombre se mantuvo en el auto mientras la mujer realizaba las compras, y que él abrió el baúl para acomodar las bolsas, aunque ella no pudo ver qué había dentro.
El testimonio es relevante para la investigación, ya que podría aportar detalles sobre la dinámica de la pareja y el estado del vehículo en el momento de la compra, contrastando con otras declaraciones sobre el lavado posterior del auto.