El caso de Agostina Vega da un giro con la detención de Soledad Andriani. Se revelan imágenes comprometedoras de Claudio Barrelier junto a Andriani el día posterior al crimen, sacando una frazada del baúl del auto. Esta evidencia complica a Andriani, quien inicialmente declaró desconocer lo sucedido y solo haber prestado el auto.
Las contradicciones en su testimonio, sumado al hallazgo de elementos en el vehículo y la aparición de tapas de tachos utilizados para descartar el cuerpo en su casa, refuerzan la hipótesis de su participación en el encubrimiento. La investigación sugiere que Barrelier no actuó solo y que Andriani podría haber colaborado en la coartada.