La dueña de una ferretería relató los detalles de la visita de Barrelier y Andreani al local el día 25, coincidiendo con la desaparición de Agostina Vega.
La ferretera describió a la pareja como clientes comunes y corrientes, y señaló que solo tuvo trato con Andreani, quien se bajó del auto para comprar materiales y consultó por teléfono a supuestos albañiles que trabajaban en su casa.
Respecto al auto, la testigo afirmó que lo vio limpio, sin tierra ni barro, contradiciendo versiones previas. Aclaró que no reconoció a los clientes en ese momento, ya que en esos días se hablaba de la desaparición de una joven y de un auto rojo.