El periodista compara la efectividad de la ciencia y la investigación, representada por la huella digital de Bucetich, con métodos más rudimentarios o "sopapos", mencionando que a veces se impone lo segundo.
Ilustra su punto con el caso de Francisca Rojas, donde la confesión se obtuvo bajo coacción policial a pesar de que la evidencia científica (la huella digital) podría haber resuelto el caso de otra manera. Destaca que, a pesar de la resistencia inicial, la ciencia terminó prevaleciendo en ese caso penal.