China ha dejado de comprar petróleo en el mercado internacional, lo que explica la estabilidad en los precios a pesar de las tensiones geopolíticas.
Los motivos de esta decisión son tres: China posee importantes reservas de petróleo, su actividad económica ha disminuido y el aumento del precio del crudo encarecería los fletes de sus exportaciones.
Esta estrategia de China, de mantener bajos los precios del petróleo, es parte de su política de exportación a bajo costo. Sin embargo, un aumento significativo del crudo podría afectar sus planes.