Se cuestionó la efectividad de la teoría del derrame y se criticó la creación del RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) por parte del gobierno actual. Se argumentó que el RIGI impide el derrame económico al no fomentar la contratación de bienes de capital y maquinaria de producción nacional, sino que beneficia la importación.
Se afirmó que el 86% de los hogares se encuentra en situación de estrés económico, con la mitad sin poder llegar a fin de mes sin endeudarse. Se señaló que el gobierno no está implementando medidas para que la economía "derame" en la población general, sino que favorece la importación y desincentiva la industria nacional y el comercio, llevando a decisiones de cierre de empresas.