Las autoridades chilenas desarticularon la mayor operación de tráfico de drogas de la historia del país, interceptando más de 100 toneladas de clorhidrato de cocaína y ketamina ocultas en madera procedente de Bolivia.
El decomiso se realizó simultáneamente en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio. El operativo se enmarca en la estrategia de control portuario implementada por la Fiscalía en 2024 para reforzar los controles contra el crimen organizado transnacional. El fiscal nacional Ángel Valencia destacó los esfuerzos colectivos entre la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, la Policía Marítima y la Dirección Nacional de Aduanas. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrao, calificó el procedimiento como un hito.