Se detalla la secuencia de la presunta emboscada a Francisco Auque, incluyendo la recogida de Elías Pichirilo y la posterior colocación de cocaína y un arma en el vehículo.
Pichirilo se habría sentado en la parte trasera del auto de Auque, para luego, supuestamente, dejar la droga y el arma en el baúl o a través del apoyabrazos.
La reconstrucción busca verificar la factibilidad de estas acciones en el contexto de una deuda de 6 millones de dólares.