La reanudación de la guerra entre Irán y Estados Unidos genera preocupación por la seguridad durante el Mundial en territorio estadounidense. Se anticipan medidas de seguridad extremas ante la posibilidad de acciones violentas por parte de redes vinculadas a Irán.
El dispositivo de seguridad estadounidense se centra en evitar ataques en los escenarios deportivos, especialmente tras fallas recientes. Se busca prevenir acciones de violencia por parte de redes dominadas por la inteligencia iraní en territorio norteamericano.