Una fuerte tormenta eléctrica azota Alabama, Estados Unidos, generando preocupación por la seguridad del amistoso previo al Mundial entre Argentina e Islandia. Las intensas lluvias y truenos han convertido el campo de juego en un lodazal, aumentando el riesgo de lesiones para los jugadores.
A pesar de las condiciones climáticas adversas, la organización inicialmente indicó que el partido se jugaría ("rain or shine"). Sin embargo, la presencia de tormentas eléctricas es un factor que podría forzar la suspensión, según los protocolos de seguridad. La AFA y el cuerpo técnico argentino, liderado por Scaloni, están evaluando la situación y se inclinan por la suspensión para preservar la integridad de los futbolistas, especialmente ante la cercanía del inicio del Mundial.