El partido entre Argentina e Islandia se juega a pesar de las adversas condiciones climáticas en Alabama, donde un diluvio anegó el estadio. El campo de juego, aunque afectado, demostró una gran capacidad de drenaje, permitiendo la realización del encuentro. Los organizadores implementaron medidas para asegurar la habitabilidad del estadio, a pesar de los fenómenos meteorológicos extremos que se esperan durante el mundial.
La expectativa es máxima para el último amistoso de la selección argentina antes del mundial. Se confirma la presencia de Lionel Messi en el equipo, aunque su participación completa podría depender de la estrategia del técnico Scaloni, quien busca evitar riesgos innecesarios dada la cercanía del debut mundialista y posibles lesiones de jugadores clave.
El clima se perfila como un factor importante a lo largo del torneo, con fenómenos meteorológicos extremos que podrían afectar los partidos. Los estadios cuentan con sistemas de drenaje eficientes para mitigar estos inconvenientes, pero la adaptación a estas condiciones será un desafío constante para los equipos y organizadores.